Aulaeduca

Inicio » Sin categoría » Importancia de los deberes en los niños con TDAH

Importancia de los deberes en los niños con TDAH

Qué aportan los deberes a los niños

Para aprender y adquirir los conocimientos que se plantean en el colegio día a día es necesario que los niños adquieran el valor del esfuerzo y se comprometan. Algunos conocimientos académicos como la lectura, un segundo idioma, la lengua o las matemáticas requieren mucha práctica, que implica más tiempo y repetición. Y es en este punto donde juegan un papel fundamental los deberes. En la escuela, el niño aprende con los profesores, pero son los deberes los que le ayudarán a convertirse en un aprendiz independiente, a poner en práctica lo que le enseñaron en clase y a interiorizar los conocimientos de manera individual.

La hora de los deberes es, sin duda, uno de los momentos más difíciles para la familia de un niño con TDAH. Muchos niños lloran, gritan y ponen excusas para no tener que hacerlos. Los padres están cada vez más implicados en esta tarea y, muchos se frustran, cuando al intentar ayudarles, no todo sale como uno espera, convirtiendo la hora de los deberes en una auténtica batalla diaria.

Por qué son importantes los deberes para los niños

A partir de Tercero de Primaria, es importante que niño sea consciente de que debe dedicar diariamente un tiempo para hacer los deberes. Cada colegio y cada profesor tienen un sistema, pero suele ser habitual dedicar una o dos horas diarias a realizar esta tarea.

Los deberes deben entenderse como un compromiso que el niño debe cumplir sin precisar de la orientación constante de otra persona. A través de los deberes, los niños deben aprender a administrar su tiempo y a organizarse, y deben servir de incentivo para responsabilizarse de hacer su trabajo de una forma correcta y precisa.

Pero el caso de los alumnos con TDAH, esta tarea se presenta ardua por lo que en principio, los padres deben planificar y organizar el tiempo de estudio en función de las actividades y los temas a estudiar para, con el paso del tiempo, ir dando independencia al niño en la realización de las tareas escolares, aunque se continúe con la supervisión de las mismas.

10 errores a la hora de realizar los deberes

A continuación os mencionamos 10 errores que cometemos a la hora de realizar los deberes con niños con TDAH y cuya corrección hará más llevadera esta tarea:

1. Realizar los deberes en lugares inadecuados.

El lugar escogido para realizar los deberes tiene mucho que ver en la correcta realización de los mismos. Debemos escoger, junto al niño, un lugar que nos permita trabajar libre de distracciones (televisión, juegos, muñecos, etc.), silencioso, con una buena iluminación (preferiblemente natural), con unas condiciones de temperatura adecuadas, etc.

En resumen, un lugar que favorezca la concentración y que permita al niño estar a gusto mientras realiza su trabajo.

2. No dar descanso entre las tareas.

La cantidad de tareas, la dilación temporal en realizarlas, así como el cansancio tanto de padres como hijos, hace que intentemos terminarlas de un tirón, aspecto nada recomendable.

No podemos olvidar que el esfuerzo que realizan los niños con TDAH para mantener la concentración, atención, etc. es mucho mayor que en el resto de los niños, lo que hace que su umbral de trabajo sea menor, por lo que será necesario introducir pequeños descansos entre tareas para conseguir mantener el nivel de esfuerzo durante estas.

3. Hacerle nosotros los deberes.

El miedo ante los malos resultados o el daño en la autoestima de los niños, hace que en ocasiones se planteen (voluntaria o involuntariamente) ayudar en exceso a sus hijos o incluso completarles los deberes.

Parte principal de los aprendizajes son las equivocaciones, que nos permiten establecer que hemos hecho mal y realizar la corrección oportuna, tanto de manera externa (profesores) como interna (auto-corrección), por lo que es necesario que los niños cometan tanto aciertos como errores.

4. Entender los deberes solo como nuevos aprendizajes.

Además de ser el refuerzo de los aprendizajes llevados a cabo en la clase, los deberes son a su vez otra manera de trabajar aspectos como la responsabilidad, la organización y el aprendizaje autónomo.

Por ello no debemos resolverles todas las dudas, sino que debemos ayudarles a que ellos mismos las aclaren facilitándoles materiales, estrategias o herramientas para este fin.

5. Convertir los deberes en el momento reproche.

Muchas veces el nivel de estrés y ansiedad que provoca en tanto en los padres como en los niños el tiempo dedicado hacer los deberes, desemboca en una batalla de reproches, gritos, llantos, etc. que en nada favorecen los aprendizajes.

Si esto se convierte en una dinámica habitual, los niños terminaran asociando los deberes y por ende, los estudios, ha momentos desagradables. Esto provocará a la larga un rechazo cada vez mayor, con las implicaciones que esto supone.

6. Olvidar nuestra presencia y apoyo.

Nunca debemos confundir la autonomía con la dejadez. Aunque les estemos dando cierto grado de autonomía en la realización de sus tareas escolares para que ganen en responsabilidad y confianza, debemos estar disponibles para ellos, mirándoles o escuchándoles, en los momentos adecuados y oportunos.

7. Imponer un control absoluto.

El hecho de controlar absolutamente todos los aspectos que conciernen a los deberes (horario, orden, organización, materiales a utilizar, tipo de estrategia de estudio, etc.) y reducir al niño a un mero ejecutor de las tareas, provoca una sensación de que los deberes no van con él, es algo impuesto desde fuera que debe realizar, sin ningún tipo de relevancia en sí.

Por ello es necesario que les hagamos sentirse responsables de sus tareas y solo servirles de guía u orientación cuando se sientan perdidos, abrumados o soliciten nuestra ayuda.

8. Abrumar al profesorado.

Cada profesional tiene una manera de realizar su trabajo dando mayor o menos importancia a los deberes en función del objetivo que pretenda desarrollar con los mismos (reforzar los aprendizajes trabajar la responsabilidad y la autonomía, etc.).

Así pues se hace necesario potenciar el dialogo y la colaboración con el profesorado de nuestros hijos, teniendo en cuenta su disponibilidad y tiempo.

9. Forzar que afronten las tareas escolares agotados.

Es bueno que todos los alumnos desarrollen sus capacidades y favorezcan sus habilidades sociales participando de actividades extraescolares pero no debemos caer en la premisa de `cuantas más mejor`.

Debemos adecuarlas a la personalidad del niño, permitiendo que tengan tardes de estudio y juego solamente.

10. Ser nosotros mismos desorganizados y poco sistemáticos.

Los niños son un fiel reflejo de sus padres y si estos no son organizados o no tiene claras las rutinas, no conseguirán que estas se establezcan en los niños.

Deben establecer rutinas y hábitos que faciliten a los niños adquirir autodisciplina y autonomía, estableciendo un equilibrio entre trabajo y ocio, con unas reglas definidas (horas, lugares, etc.)

Bibliografia:

Guía para docentes: TDAH en el aula – Fundación CADAH

GUIA PARA EL PROFESORADO: Entender y atender al alumnado con déficit de atención e hiperactividad (TDA-H) en las aulas. (2012.) Departamento de Educación del Gobierno de Navarra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: